Tras el 1-O. Para evitar los peores escenarios

La violencia vivida en la jornada del 1 de Octubre es inexplicable, no tiene justificación y ha deteriorado nuestro marco de convivencia, nuestra imagen colectiva en el mundo y refleja, de manera extremadamente preocupante, la incomprensible e irracional dinámica por la que, desde hace años, se desarrolla el denominado conflicto catalán. Un ya largo camino que no ha incorporado la necesaria combinación de los principios democrático y de legalidad. Precisamente porque el primero permite modificar la legalidad a través de los cauces y procedimientos oportunos, se puede exigir la estricta adecuación de toda actuación al marco legal. Cuando los dos no avanzan acompasadamente, la democracia se agrieta.

 

Hoy, Catalunya refleja una realidad extremadamente preocupante. La amenaza de deterioro de la convivencia va acompañada de un daño notable al gobierno de las cosas y al mantenimiento de la recuperación económica y del empleo.

 

Ante todo ello, atendiendo a las opciones que se plantean desde el Govern y el Parlament de Catalunya en estos días, el Cercle d’Economia, dando continuidad a sus numerosas tomas de posición desde hace más de una década a favor de una vía dialogada y moderada, quiere mostrar su máxima preocupación ante la posibilidad de una Declaración Unilateral de Independencia (DUI).

 

Dicha Declaración sumiría al país en una situación extraordinariamente compleja y de consecuencias desconocidas pero, en cualquier caso, muy graves. No sólo perjudicaría a todas las opciones políticas sino que, lo más preocupante, sometería a la ciudadanía catalana, sea cual sea su sensibilidad política, a una tensión de difícil control.

 

En el transcurso de las próximas semanas se deberán explorar aquellas vías que permitan que la política, por imposible que pueda parecer, retorne a la vía del diálogo y la transacción. Así cabe reclamar una actitud activa, cuando no de liderazgo, del Gobierno y Parlamento español. El Cercle procurará contribuir a esa nueva etapa, aportando sus consideraciones y propuestas.

 

El Cercle d’Economia, desde su pluralidad y con una trayectoria de más de 60 años a favor de la democracia y el progreso social y económico, ha vivido de cerca coyunturas de una enorme gravedad. Hoy, nuevamente, estamos ante una de ellas. Por ello debemos apelar al máximo esfuerzo de ciudadanos e instituciones para recuperar el camino de la concordia y el encuentro.

 

Barcelona, octubre de 2017