18. 9. 2018
19h.

1968, el año de todas las revueltas

Con Antón Costas, José María Lassalle, Josep Ramoneda y Monika Zgustova

El Cercle d’Economia y “La Maleta de Portbou”  se complacen en invitarles a la sesión “1968, el año de todas las revueltas”, con la presencia de Antón Costas, Presidente de la Fundació Cercle d’Economia, José María Lassalle, Político y escritor, Josep Ramoneda, Filósofo y escritor y Monika Zgustova, Escritora y periodista.

Inscripción

En 1968 una serie de revueltas estallaron en varios lugares del mundo, un fenómeno de alcance universal que se ha llegado a equiparar con el año 1848, la llamada primavera de los pueblos. Revueltas y no revoluciones, porque en ningún momento estuvo en el orden del día la conquista del poder. Berkeley, Tokio, Berlín, Varsovia, París, Milán, Praga, Chicago, México fueron algunos de los escenarios de un sobresalto universal. Cada caso tenía sus particularidades, pero había un denominador común: eran movimientos de rechazo de los marcos mentales, morales y culturales que imponían los dos bloques de la guerra fría: el capitalismo occidental y el comunismo soviético.

Todas las experiencias terminaron en un fracaso político, en todas se impuso la reacción. En Francia, el general de Gaulle arrasó en las elecciones cuando las cenizas de mayo aún ardían; en Checoslovaquia, los tanques del Pacto de Varsovia liquidaron la primavera de Praga; en Estados Unidos, Richard Nixon ganó las elecciones, después de que la Convención Demócrata de Chicago fuera el escenario de graves incidentes; en México, las fuerzas de seguridad liquidaron la revuelta con la matanza de la plaza de las Tres Culturas, pocos días antes del inicio de los Juegos Olímpicos. La herencia que quedó fue de ruptura cultural y moral, abriendo camino a derechos hasta entonces negados y a conductas reprimidas. El 68 significó también la irrupción de la juventud como sujeto político, una edad que ganaba cuerpo con el aumento de la esperanza de vida. Y, como ha explicado el sociólogo Michel Wieviorka: “un actor nacido de una era nueva, postindustrial, el movimiento estudiantil, arrastró en su movilización el actor en declive de una era que se acababa, la industrial, el movimiento obrero”. Pero la importancia histórica del 68 es que marca el principio del fin de los regímenes surgidos de la II Guerra Mundial. Abre paso a un cambio de época con tres hitos: la crisis del petróleo de 1973 (fin de los Treinta Gloriosos), la llegada al poder de Margaret Thatcher en 1979 (inicio de la nueva hegemonía conservadora) y la caída del muro de Berlín en 1989 (fin de los regímenes de tipo soviético). Un nuevo ciclo que termina con la devastadora crisis económica de 2008, que ha provocado la pérdida de legitimidad del modelo de gobernanza y nos ha colocado en una transición en la que nuevas hegemonías configuran un nuevo modelo de poder.