Vídeo de la sesión Andy Warhol, “Shot Marilyns”, a cargo de Antonio Monegal

Manzoni pone una lata, Warhol pone la imagen de una lata, Jasper Johns una imitación escultórica de dos latas de cerveza. Toda una evolución, todas ellas proyecciones de objetos industriales. Andy Warhol y sus “Shot Marilyns” son la excusa que utiliza Antonio Monegal, Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en el Departamento de Humanidades de la UPF, para hablar de la evolución del arte y de lo que como tal se considera, del mercado, de la monetarización y la reproducibilidad de la obra artística, para usar, de nuevo, un término benjaminiano, del artista y su función. Warhol comienza como diseñador gráfico, hace arte comercial y su obra bascula y nos otorga la posibilidad de ver este arte comercial como arte de verdad y al revés. Hace que las palabras de Pierre Bordieu tengan sentido: “En el mundo del arte sólo vale el reconocimiento concedido por aquellos que no reconocen otro criterio de legitimidad que el reconocimiento por parte de aquellos a quienes ellos reconocen” Con la serie de las latas Campbell nos propone un doble sentido de la palabra ‘arte’. Y con la venta como originales de reproducciones seriadas, las Marilyn pasan a alcanzar el estatus de obra mayor, reafirmando al mismo tiempo una intención muy clara de desmarcarse de los postulados dominantes de la vanguardia, proponiendo un retorno a la inocencia. Warhol, en definitiva y sin embargo, pone en evidencia que el mercado puede decir una serie de cosas, pero que esto no garantiza que el artista pase a la posteridad. Él ha pasado. La lógica antieconómica del mundo cultural continúa haciéndose valer.