Vídeo de la sesión del ciclo Pensar Barcelona, “De Barcelona al mundo”

¿Qué percepción se tiene de Barcelona en el mundo? ¿Han influido en esta percepción los síntomas de turismofobia o el marco político? ¿Qué cosas se han hecho bien hasta ahora, qué se puede mejorar? Sobre estas cuestiones se debate en la sesión del ciclo “Pensar Barcelona” que, bajo el título “De Barcelona al mundo”, ha reunido a Helena Guardans, CEO de @SELLBYTEL Group, Colin McElwee Cofundador de Worldreader, Oriol Barrachina, CEO & Managing Partner de Cushman & Wakefield y Javier Faus CEO de Meridia Capital Partners. Y lo que destila el debate en primera instancia es que la percepción que desde fuera se tiene de Barcelona es la de una ciudad que ha sido muy bien gestionada como marca, totalmente apropiada para emprender. Y que esta percepción, de la que la ciudad se enorgullece, acaba afectando positivamente a la realidad. Pero también que las percepciones, per se, son frágiles y fácilmente pueden cambiar. ¿Qué aspectos, pues, que conforman esta visión exógena de la ciudad deben mejorarse para que ésta siga siendo positiva? Entre otros: la burocracia, tanto la percepción de la misma como su gestión real, la sensación de colapso, la incertidumbre provocada por la situación política, una oferta cultural todavía escasa, el problema del acceso a la vivienda, la dificultad para retener el talento… Y, muy especialmente, el problema que representa el hecho de una Barcelona vista, cada vez más, como una ciudad de ocio y no de negocio. Un hecho este que, a la larga, puede pasar factura a una ciudad que quiere continuar siendo un polo de atracción y no tan sólo un destino vacacional.