Vídeo de la sesión “Glenn”, de Jean-Michel Basquiat, a cargo de Ferran Barenblit

La década de los 80 está marcada por Reagan y Thatcher. Ellos simbolizan una vuelta al orden, un replanteamiento del capitalismo. Es a lo largo de estos años cuando Basquiat desarrolla su obra y pocos como él lograron explicar el momento en que vivió, reflejar estos tiempos de enfrentamiento y violencia. Ferran Barenblit, Director del MACBA, señala este aspecto fundamental, la poca felicidad de los rostros, la visibilidad de la angustia del momento, la violencia, física, social, estructural. Basquiat se posiciona políticamente, revisita de manera crítica las actitudes coloniales, incluye en sus cuadros la continua reflexión sobre los efectos del racismo, el castigo que sufre el personaje afroamericano directamente en su cuerpo… Y lo hace reutilizando todo, desde del clasicismo al punk y las drogas, desde sus raíces haitianas a Picasso y Warhol… Un Basquiat que se plantea cómo funcionan las estructuras de poder, que se debate constantemente entre extremos, entre la experiencia individual y la colectiva, entre riqueza y pobreza, mientras efectúa, una y otra vez y todo a lo largo de su obra, su comentario social.