Vídeo de la sesión del ciclo Pensar Barcelona, “Salud y ciudad”

Esta sesión del ciclo “Pensar Barcelona”, “Salud y ciudad”, reúne a Marta Aymerich, Vicerrectora de Planificación Estratégica e Investigación de la UOC, Josep Maria Campistol, Director del Hospital Clínic de Barcelona, ​​Xavier Trias, Ex consejero de Sanidad de la Generalitat de Catalunya y Rafael Vilasanjuan, Director de Análisis y Desarrollo Global del ISGlobal, moderados por Xavier Prats-Monné, Asesor Especial de Teach for All, y de ella se desprende una avalancha de inputs sobre el modelo que tenemos y el modelo que queremos tener, las realidades, los retos y las propuestas. ¿Qué entendemos por salud? La definición de la OMS es tan amplia que se hace casi imposible de abarcar. Salud, en definitiva, es la habilidad de un individuo y de una comunidad de adaptarse a los retos sanitarios que se presentan. Y, en este sentido, es necesaria una democratización de la salud, más centrada en la persona, más desinstitucionalitzada, con ciudadanos apoderados y con capacidades críticas y con especialistas formados en salud digital. Y un entorno adecuado: Barcelona tiene más del 50% de su espacio dedicado exclusivamente al tráfico, en un momento en el que la polución mata a más gente en el mundo que la malaria y el sida juntos. Retos: hacer frente al envejecimiento, abordar la cuestión de los precios elevadísimos de ciertos tratamientos farmacéuticos, el cambio generacional, muy próximo, de los profesionales de la sanidad, la difícil sostenibilidad de un sistema infrafinanciado…. Propuestas: prevención, medicina comunitaria como pilar de la sanidad, colaboración estrecha entre sanidad y bienestar social, trabajo en red del sistema sanitario, nuevas tecnologías, investigación, Barcelona como ciudad que reúne todas las condiciones para convertirse en hub sanitario, y por tanto, generador de riqueza (y no sólo de gasto), con un modelo de colaboración público-privado que ha sido un éxito, a pesar de la poca inversión de los últimos años. Y una consideración final: las enfermedades no tienen fronteras. Las fronteras se han de construir con la capacidad que debemos tener para establecer sistemas epidemiológicos eficaces y para invertir en un sistema de salud fiable y al alcance de todos.