Vídeo de la sesión “Iconografía bizantina”

La clausura del ciclo “La Europa contemporánea a la luz del arte” es también una conversación y un epílogo. Conversación entre Juan José Brugera y Daniel Giralt-Miracle en la que el profesor de historia del arte se convierte en alumno del coleccionista que a su vez se ha convertido en experto. Y epílogo porque cierra un ciclo de arte contemporáneo hablando de arte antiguo, ofreciendo una mirada externa, en el tiempo y en la forma. Aunque, precisamente, a lo largo de la sesión constatamos que hay conexiones evidentes entre los artistas del siglo XX y el arte bizantino, y que sólo hay que recordar Modigliani y sus rostros estilizados para establecer dicha conexión. La máscara, el semblante, la persona idealizada, el simbolismo. La imagen bizantina quiere ofrecer la síntesis del semblante y los impresionistas no van mucho más lejos de lo que ésta nos ha ofrecido, en este sentido. Una conclusión, una conversación y un epílogo. Y también una reivindicación, la del icono como una síntesis de historia, tradición, simbolismo, teología y arte, y la de la Europa del Este como un espacio que, después del Renacimiento y la Ilustración, Europa deja de lado porque precisamente las ideas inherentes a este período histórico y al movimiento intelectual que le sucedió abrieron otros planteamientos que nos alejaron del espíritu y la esencia de los iconos. Ahora, sin embargo, empezamos a darnos cuenta de que la historia del arte en general no ha valorado suficientemente el esplendor y la riqueza del arte de Bizancio, y su carga simbólica, mística y trascendente.